Señoras, señores, amigos todos:

 

         No creo equivocarme si digo que hoy es un día histórico para Guardo; que hoy, por fin se hace justicia a una parte fundamental de nuestro abolengo deportivo, de nuestra cultura y , casi me atrevo a decir, de nuestro carácter y forma de ser.

 

         Hace medio siglo- ¡ahí es nada!- que aquel cachorro de 17 años llamado Jesús Garai, se traía el Puente de San Antón en la camiseta y dejaba la semilla del viejo Arbol de Guernika en nuestro monte Corcos. Aquí ganó sus primeras perras como futbolista y , gracias a él, se empezó a tejer ese hilo mágico entre el Athletic y el Guardo que hoy es una sólida maroma a cuyos extremos se alzan la Catedral y nuestra flamante Peña como bastiones inamovibles de amarre.

 

         A Garai le siguieron de cerca Carmelo, Artetxe, Estenaga y Bastida que, en el 54 gracias a la mediación de nuestro añorado Eugenio Alvarez, iniciaban su fraternal relación con nuestra villa. Aquí pasaban buenas temporadas casi todos los veranos y Guardo se convertía en la capital del fútbol palentino. Todos querían ver y emular a aquellas leyendas vivas del deporte rey; nuestros campos se abarrotaban y no había un bote que fuese a la basura sin quedar antes molido a patadas por los chavales en el barrio. Los “Leones” se habían ganado nuestro territorio con elegancia y Guardo había sabido corresponder con agradecimiento, respeto y admiración.

 

         Por todo ello , la lista se fue incrementando con nombres como Iriondo, Venancio, Zarra, Panizo, Gainza, Markaida, Manolin y  Etura, entre otros, que fueron marcando año tras año la impronta del Athletic en nuestros padres y abuelos hasta convertirse en un secreto código genético que ha pasado hasta nuestros hijos y hace que nos hierva la sangre defendiendo deportivamente sus colores.

 

         Junto a ellos, compañeros de cancha y de fiesta, los jugadores del C.D. Guardo contribuyeron de forma definitiva a que la gente del Athletic se encontrara aquí como en casa.

 

         Noches de cena y cante en el casino, baile en el “Iris”; Cama en “El Montañés”. Nunca un problema. Guardo era ya un incondicional y hasta a Piru “Gainza” le llamaban guapo las mozas.

 

         De bien nacidos es ser agradecidos y qué poco cuesta cuando hay tantos motivos para ello. Hemos querido iniciar nuestra andadura peñistica homenajeando a estos guardenses que representan los valores fundamentales del fútbol como deporte y son testimonio del hermanamiento histórico del C.D. Guardo y el Athletic.

 

         Hemos querido también tener un recuerdo especial para Eugenio Alvarez del Collado, como figura clave de todo este proceso. Es casi seguro que sin su participación altruista hoy no estaríamos aquí celebrando este evento. En su persona queremos homenajear también a todos aquellos jugadores  y seguidores del Athletic y del Guardo que, si físicamente ya no están entre nosotros, ocupan un hueco en nuestras  vidas que sólo ellos pueden llenar.

 

         Y, como no, a nuestro Chus Lamdaburu, la máxima figura que esta villa ha dado a este noble deporte, vistiendo la camiseta nacional y convirtiéndose en el héroe local al que todos seguimos admirando. Él ha sido el fruto y el reflejo del trabajo, esfuerzo y afición de todo un pueblo que el año pasado, a la par que el Athletic celebraba su centenario, como hermano mayor, festejaba las bodas de diamante de su C.D. Guardo.

 

         Es por ello que digo no creo equivocarme al asegurar que hoy Guardo vuelve a hacer historia.

 

 

¡¡!Viva Guardo!!   !! Aúpa Athletic¡¡    !! Aúpa la Peña¡¡

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Peña Athletic Club Guardo